No existe substituto para la instrucción cristiana, la cual Cristo nos legó. Es verdad que en las aulas, los estudiantes con sus maestros aprenden en forma consistente cada clase, pues estudiantes y profesores tienen un contacto personalizado. No obstante, Doulos University reconoce que en la sociedad de hoy, hay miles de adultos, los cuales no tienen acceso ni viabilidad para asistir a las aulas universitarias para seguir un plan tradicional de estudios, pues están limitados por el tiempo, su realidad económica o situación geográfica. Es ahí que Doulos University se honra en ofrecer una alternativa a las necesidades de los adultos que desean estudiar y recibir formación ministerial universitaria.
Nuestra misión es la de proveer educación a aquellas personas que trabajan lejos o viven lejos de una universidad. Los programas que ofrecemos son especiales y se adaptan de manera significativa llenando la necesidad del alumno. Nuestras materias se dictan un sábado al mes y el alumno recibe el Manual Autoinstructivo para desarrollar tareas durante sus tiempos libres, entregando su trabajo monográfico al cabo de un mes el mismo que es calificado como tarea-examen. La actual metodología de educación de adultos enfatiza en el análisis y la investigación, prescindiendo de los exámenes.
Para nosotros, cada estudiante de Doulos University tiene el derecho de recibir una educación de calidad y excelencia. Nuestro Departamento Académico traza un plan de estudios, manteniendo siempre presente las necesidades del estudiante y la labor que éste desempeñará una vez egresado. El plan de estudios incluye el desarrollo de trabajos monográficos y trabajos de campo, los cuales llenan los requisitos para graduar. Luego, cuando el alumno complete los cursos requeridos y el trabajo práctico, se sentirá capacitado y apto para integrar el selecto y distinguido cuerpo de ministros de Dios.
Finalmente, expresamos un aspecto muy importante de Doulos University: Mantener al mínimo las pensiones de estudio, a fin que el estudiante pueda alcanzar su sueño de capacitarse para el santo ministerio y convertirlo en realidad. Cuando el estudiante termine el programa de estudios, estará preparado espiritualmente, ministerialmente y académicamente para llevar a cabo la noble misión para la cual fue llamado.